Johann Gregor Mendel, monje agustino, realizó experimentos sobre la herencia en plantas entre 1857 y 1864, publicando en 1866 su obra clave sobre la genética. Estableció principios fundamentales como las leyes de la uniformidad, segregación y distribución independiente de los caracteres, que fundamentan la genética moderna. Su trabajo fue redescubierto en 1900 y sentó las bases para el entendimiento de los genes y alelos.