Gregorio Mendel, sacerdote y monje agustino checo nacido en 1822, realizó experimentos pioneros sobre la herencia genética en guisantes que establecieron las bases de la genética moderna. Sus experimentos demostraron las leyes de la segregación y la independencia de los caracteres hereditarios. A pesar de sufrir algunos defectos como descuidar su salud y vocación, Mendel fue muy dedicado a la investigación y logró importantes descubrimientos sobre la herencia de características en plantas.