La legislación de transporte urbano establece normas sobre el servicio público, incluyendo el número máximo de pasajeros, identificación del conductor y pólizas de seguros para daños y lesiones. Se prohíbe el uso indebido de la vía pública como terminal y se especifican sanciones para violaciones a estas leyes. Organismos como la dirección de seguridad pública y la SCT son responsables de hacer cumplir estas regulaciones.