El documento describe cómo el gobierno de Ecuador constantemente atenta contra la libertad de expresión, un derecho fundamental. Recientemente, el gobierno estatizó los medios de comunicación y ha perseguido a periodistas con juicios millonarios y sanciones a medios como radio y canales de televisión. A pesar de las críticas, el gobierno argumenta que sus acciones son legales y están justificadas por el incumplimiento de normas.