Los pueblos indígenas de Colombia exigen el respeto de sus derechos históricos y ancestrales ante el incumplimiento del gobierno, y convocan a una movilización política para cambiar el modelo dominante y lograr una equidad en la distribución de la riqueza. La minga, símbolo de trabajo colectivo, busca unir a diferentes sectores en la lucha por la vida, el territorio, la democracia y la paz, frente a la creciente violencia y la negación de derechos. Se proponen cambios fundamentales en temas como la propiedad, la seguridad, y la participación social, afirmando que el actual modelo amenaza su existencia y la justicia en el país.