Las delegaciones internacionales y víctimas de crímenes de estado se reunieron en Bogotá del 24 al 26 de abril de 2014 para exigir un proceso de paz en Colombia, enfatizando la necesidad de reconocer las violaciones a los derechos humanos y crear una comisión de la verdad. Se demandó un cese de hostilidades y reformas estructurales en el estado, así como un compromiso para que las víctimas participen en el proceso de paz y las negociaciones. El movimiento nacional de víctimas busca un mandato unificado para abordar la justicia, reparación y garantías de no repetición, mientras se combate la impunidad estatal y el paramilitarismo.