La logística se define como el proceso de planificación, implementación y control del flujo y almacenamiento de materiales e información desde el origen hasta el consumidor, buscando satisfacer las necesidades del cliente. Su importancia radica en proporcionar ventajas competitivas a través de la mejora de la satisfacción del cliente y la integración de procesos logísticos. La gestión de la cadena de suministro es clave para sincronizar las funciones de la empresa con proveedores y optimizar el flujo de materiales y servicios.