Un logotipo debe cumplir tres funciones principales: identificar, diferenciar y transmitir información sobre la empresa u organización. Debe comunicar su mensaje de manera clara y concisa en una sola mirada y puede ser de diseño tipográfico, ilustrativo, simbólico u abstracto. Además, los colores, la tipografía, el nombre y la composición deben equilibrarse para que el logotipo sea reconocible y funcional en diferentes formatos y tamaños.