El documento describe varias obras dadaístas y surrealistas que desafían la lógica y la razón. Parada amorosa de Picabia y CaDeau de Man Ray representan máquinas y objetos inservibles para criticar el progreso y el arte tradicional. El Gran Vidrio y Étant donnés de Duchamp exploran la sexualidad y la participación del espectador al obligarlo a mirar a través de agujeros y convertirse en voyeur para completar las obras.