Los tres primeros Evangelios, llamados Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas), son similares en su contenido y orden de los hechos narrados sobre la vida de Cristo. Se cree que comparten fuentes comunes como la Fuente Q y tradiciones orales. El Evangelio de Juan es diferente en su estructura y contiene detalles propios, ya que su autor fue testigo directo de los hechos.