El Imperio Inca se ubicó en América del Sur, abarcando partes de Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina y Bolivia. Los incas se originaron cerca del lago Titicaca y fundaron su capital en Cusco, Perú. Desde allí, sometieron pacífica y violentamente a los pueblos vecinos para conformar el imperio más extenso de América. Crearon una red de caminos que atravesaba diversos paisajes y permitió controlar el vasto territorio e implementar un eficiente sistema de comunicación.