La civilización maya habitó una vasta región en el sureste de México y Centroamérica durante aproximadamente 3,000 años. Los mayas desarrollaron una escritura, arquitectura avanzada, sistemas numéricos y religiosos, y observaciones astronómicas sofisticadas. Vivían en ciudades-estado independientes gobernadas por jefes hereditarios y sacerdotes poderosos, y practicaban el juego de pelota como parte importante de su cultura y rituales religiosos.