El documento habla sobre los desafíos que enfrentan los jóvenes adventistas en la era moderna, especialmente con respecto al uso de Internet. Describe problemas como las adicciones, las malas influencias, y la crisis de valores. Enfatiza la importancia de una educación del carácter que cultive principios morales a través de la familia y la iglesia para formar a la juventud y guiarlos por el camino correcto.