Los textos prescriptivos tienen como objetivo influir en la conducta del receptor para que realice ciertas acciones. Existen dos tipos principales: los textos instructivos, que contienen instrucciones detalladas para llevar a cabo una tarea, y los textos normativos, que establecen reglas y normas que deben seguirse. Ambos utilizan un lenguaje claro y preciso para transmitir la información de manera no ambigua.