El documento aborda la complejidad de la clasificación de variables en matemáticas aplicadas a las ciencias sociales, reflexionando sobre la imposibilidad de una categorización perfecta del universo. Se mencionan herramientas y métodos para mejorar la transmisión de ideas y la capacidad de aprendizaje, así como críticas a la sobreabundancia de información en la era digital. También se discuten conceptos filosóficos sobre el lenguaje y la clasificación de objetos, aludiendo a obras de pensadores como John Wilkins y David Hume.