La lluvia de ideas es una técnica grupal de generación de ideas en un ambiente relajado, desarrollada en los años 50 y reconocida por favorecer la creatividad colectiva. Este método permite a los participantes proponer diversas soluciones a problemas o mejorar procesos, estimulando la participación y el compromiso del grupo. Se caracteriza por su estructura participativa y creativa, aunque presenta desventajas como el riesgo de priorizar la cantidad sobre la calidad de las ideas.