La magnetoterapia utiliza campos magnéticos para tratar diversas afecciones del organismo humano, demostrando ser efectiva en la mejora de procesos traumáticos, inflamatorios y en la cicatrización de tejidos. Desde sus inicios en la antigüedad hasta la actualidad, la investigación en este campo ha evidenciado sus beneficios terapéuticos, como el aumento de la circulación sanguínea y la acción sedante sobre el sistema nervioso. A pesar de la falta de contraindicaciones significativas, las aplicaciones deben ser supervisadas por profesionales médicos.