La corrosión electroquímica o húmeda se produce por la acción de pilas electrónicas en las superficies metálicas, las cuales generan zonas anódicas y catódicas. Este tipo de corrosión ocurre comúnmente en instalaciones de climatización y agua caliente debido a la circulación de corriente eléctrica a través de los metales en soluciones. Las tuberías de cobre, por ejemplo, pueden sufrir corrosión general en aguas blandas y ácidas.