El documento presenta varias alegaciones al Plan General de Ordenación de Telde. Principalmente, argumenta que el plan propone un crecimiento excesivo e insostenible que no cumple con las directrices de ordenación. También señala problemas como la falta de suspensión de licencias a pesar de cambios en las determinaciones, y deficiencias como una política insuficiente de viviendas protegidas. En general, critica que el plan ignora informes sectoriales y crea falsas expectativas sobre viviendas irregulares.