El documento describe los diferentes estilos parentales y sus consecuencias en el desarrollo de los hijos. Existen tres estilos principales: autoritario, en el que los padres controlan todo y no permiten la participación de los hijos; permisivo, donde los padres no ponen límites ni exigen responsabilidades; y democrático o cooperativo, que fomenta la participación de los hijos y les enseña a asumir responsabilidades. El estilo democrático conduce a hijos con mayor autoestima, habilidades sociales y autonomía.