La mediación familiar es un proceso voluntario de resolución de conflictos familiarres guiado por un mediador imparcial. Se utiliza para resolver asuntos como pensiones alimenticias, custodia de hijos y visitas. Si las partes llegan a un acuerdo es aprobado por el tribunal; de lo contrario el caso va a juicio. La mediación es obligatoria para ciertos asuntos y puede durar hasta 120 días.