La medicina biológica es reconocida por su capacidad para reducir costes sanitarios a través de la prevención y tratamiento eficaz de enfermedades, impulsando a los pacientes hacia una actitud proactiva en su salud. Esta disciplina ha crecido significativamente en popularidad y aplicación entre médicos y pacientes, fundamentándose en principios que fomentan el bienestar físico, psíquico y espiritual. Se proyecta un futuro de integración de la medicina biológica en sistemas de salud pública y un aumento en la formación académica de profesionales en este campo.