La antigua ciudad de Babilonia contenía importantes elementos urbanos como calles, murallas, edificios públicos y jardines. Sus edificaciones más representativas eran los templos y palacios, y contaba con una extensa red de canales para la agricultura y navegación. Actualmente, aunque a veces pasan desapercibidos, los elementos urbanos como barandillas, espacios de juego y otros diseños pequeños juegan un papel importante en definir la identidad de una ciudad.