La cultura mesopotámica floreció entre los ríos Tigris y Eufrates gracias al sistema de irrigación. Los sumerios y caldeos establecieron ciudades-estado gobernadas por reyes divinos. Los mesopotámicos desarrollaron la escritura, las matemáticas, la astronomía y la arquitectura de zigurats. El Código de Hammurabi estableció leyes tempranas sobre propiedad, familia y agricultura.