La metalografía estudia la microestructura y propiedades de los materiales mediante la preparación de muestras y su examen microscópico. Los pasos clave incluyen corte, inclusión, desbaste, pulido, ataque químico y análisis bajo microscopio para determinar las fases, tamaños y configuraciones presentes y su relación con las propiedades del material. El microscopio permite ampliar las muestras hasta 2000x para un análisis detallado.