El documento describe el desarrollo del sistema político mexicano a través de las reformas electorales que han transformado su funcionamiento. Estas reformas han permitido una mayor participación ciudadana y competencia entre partidos políticos, llevando al fin del sistema de partido hegemónico del PRI que gobernó por más de 70 años. Aunque ahora hay un pluralismo moderado entre tres partidos principales, las elecciones presidenciales de 2006 mostraron deficiencias en el órgano electoral. El sistema sigue en transición hacia una democracia más consolidada.