Este documento es una declaración de autoestima escrita por Virginia Satir. En él, la autora expresa que cada persona es única e irrepetible, y que cada uno es dueño de su cuerpo, mente, sentimientos y acciones. También afirma que aunque algunos aspectos de uno mismo pueden ser confusos, mediante el amor propio y la búsqueda de soluciones con valentía y esperanza, es posible conocerse a sí mismo más profundamente.