El documento presenta las enseñanzas de Dios sobre el ayuno, la abstinencia y la ceniza durante la Cuaresma. Dios quiere que ayunemos de las adicciones y los excesos para servir a los demás, que nos abstengamos del orgullo y la avaricia, y que la ceniza nos recuerde nuestra debilidad y necesidad de conversión a través de un corazón puro y el perdón divino.