Milán Kundera 1 de Abril de 1929
Érase una vez, un país situado en Europa central. Limitaba al Norte con Polonia, al Sur con Austria y Hungría, al Este con Rusia y al Oeste con Alemania. Ese país se llamaba Checoslovaquia. En ese país, más precisamente en la ciudad de Brno, nació Milán Kundera, allá por el año 1929.Hoy ese país se llama República Checa. Hoy Milán Kundera es un gran escritor contemporáneo que ha superado difíciles barreras, tanto en su vida como en su carrera profesional. Al concluir la Segunda Guerra Mundial, Kundera se afilió al partido comunista, y fue expulsado acusado de ser demasiado individualista. Fue profesor de la escuela de Estudios Cinematográficos de Praga, cargo que perdió en el año 1968, cuando Rusia invadió esta tierra. Sus obras fueron retiradas de las bibliotecas de su país y su nombre desapareció de los manuales de historia literaria. En 1975, luego de dar vueltas por Europa, estabiliza su residencia en Francia. En el año '79 fue privado de su nacionalidad por el gobierno de Checoslovaquia, como respuesta a la publicación "El libro de la risa y el olvido". Ésta no fue la primera gran obra de Kundera, el libro "La broma" (1967) obtuvo el premio de la Unión de Escritores Checoslovacos. Fue traducido a doce idiomas, y grandes personalidades del mundo intelectual opinaron sobre sus escritos.
Así lo hizo el célebre Jean Paul Sartre: "La pregunta que plantea Kundera es sumamente radical: ¿Porqué deberíamos amar a las demás personas?. Sí, ¿Porqué?. Tal vez podremos responder a esta pregunta algún día, tal vez nunca. "Este análisis realizó Sartre sobre "La broma", pero no es la misma conclusión que muchos sustrajeron de este libro. Es un relato de amor, confusiones, infidelidades, y un personaje que se burla de la triste historia de mitad de siglo en Europa, y pretende recuperar el humor de la gente por medio de una gran premeditada broma. Sin ánimo de desmerecer ningún género literario y pidiendo disculpas si la siguiente expresión es algo vulgar, ¿Kundera tiene cierto tono Bestselleresco?. Quizás, pero hay un trasfondo inteligente y una profundidad, que a las claras, provienen de un ser muy sufrido, calmo y pensante. Un Milan Kundera que, a pesar de su difícil rol virtual, aún piensa en broma: "La juventud es terrible: Es un escenario por el cual, calzados con altos coturnos y vistiendo los más diversos disfraces, los niños andan y pronuncian palabras aprendidas, que comprenden solo a medias, pero a las que se entregan con fanatismo. Y la historia es terrible porque con frecuencia se convierte en un escenario para el jovencito Nerón, un escenario para el jovencito Napoleón, un escenario para masas fanatizadas de niños, cuyas pasiones copiadas y cuyos papeles primitivos se convierten de repente en una realidad catastróficamente real. Cuando pienso en ello, se me revuelve todo mi orden de valores y siento un profundo odio hacia la juventud; y por el contrario me siento paradójicamente inclinado a perdonar a los criminales de la historia, en cuya criminalidad, de pronto, no veo otra cosa que la horrible dependencia de la inmadurez."(Fragmento de "La broma")Una obra imperdible para quienes gozan, ríen y sufren con el indiscutible talento de Kundera para crear esa telaraña perfecta de ideas, hasta llegar al corazón de las cuestiones que más le interesa analizar. Luego, una vez explicada la razón de sus pensamientos, los lleva rápidamente al contexto de la vida cotidiana del amor y del sexo en sus más asquerosas y placenteras dimensiones.
Otras de sus grandes novelas: "La vida está en otra parte"(1973), "La despedida"(1976), "La Inmortalidad", y el tan mencionado libro de la década del '80, "La insoportable levedad del ser". Este es el libro "más Kundera" de todos. Hay muchos celos, muchas infidelidades, la guerra y las invasiones rusas están en un segundo plano que van llegando al lector paulatinamente en el desarrollo general de la novela, hasta que finalmente es entendible el horror con el cual vivió durante tanto tiempo. Mas allá de esto es un relato dirigido al corazón del lector, pero también a su cabeza y a su sentido del humor: "...Cuando yo era niño y hojeaba el Antiguo Testamento adaptado para chicos y adornado con grabados de Gustav Doré, veía ahí a Dios sobre una nube. Era un anciano, tenía ojos, nariz, una larga barba, y yo me decía que, si tenía boca, debía comer. Y si come, también tenía que tener tripas. Pero aquella idea me asustaba porque, aunque era hijo de una familia mas bien no creyente, sentía que la idea de las tripas de Dios era una blasfemia. Sin ningún tipo de preparación teológica, espontáneamente, comprendí desde niño la incompatibilidad entre la mierda y Dios, y de ahí, cuan dudosa resulta la tesis básica de la antropología cristiana según la cual el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Una de dos: o el hombre fue creado a semejanza de Dios y entonces Dios tiene tripas, o Dios no tiene tripas y entonces el hombre no se le parece. Los antiguos gnósticos lo sentían igual que yo cuando tenía cinco años. Valentín, gran maestro de la Gnosis en siglo segundo, decía para resolver este enrevesado problema que Jesús 'comía y bebía, pero no defecaba'. La mierda es un problema teológico más complejo que el mal. Dios les dio a los hombres la libertad y por eso podemos suponer que al fin y al cabo no es responsable de los crímenes humanos. Pero el único responsable de la mierda es aquel que creó al hombre..." (fragmento de La insoportable levedad del ser).
El último libro de Kundera se llama "La identidad". La mayor virtud de Kundera es alimentar con valores filosóficos de análisis esenciales, a un público que gusta de historias de amor. Kundera es compatible con Sydney Sheldon y con Francis Kafka, con Wilbur Smith y con el gran Robert Louis Stevenson. Sí, Kundera es compatible con la inteligencia y con la pasión. Se dirige al corazón del lector pero también a su cabeza, y no significa que traicione a ninguno de estos dos estilos; por el contrario, permite una integración recíproca y una apertura para sus lectores que, aunque hayan respetado su inclinación por un género, aprecian lo que ocurre en la vereda del frente.
Novelas La broma  1965 La vida está en otra parte  1969 La despedida  1975 El libro de la risa y el olvido  1978 el libro de los amores ridiculos  1979 La insoportable levedad del ser  1984 La inmortalidad  1988 La lentitud  1994 La identidad  1996 La ignorancia  2000  Relatos El libro de los amores ridículos  1968 Obra poética El hombre es mi jardín  1953 Monólogos  1957-1965  Obra dramática Jacques y su amo: Homenaje a Denis Diderot en tres actos  1981  Ensayos El arte de la novela (ensayo sobre Vladislav Vančura)  1960  El arte de la novela (ensayo en siete partes)  1986  Los testamentos traicionados (ensayo en siete partes)  1992 El telón (ensayo en siete partes)  2005
La insoportable levedad del ser LA INSOPORTABLE  LEVEDAD DEL SER Milan Kundera Si bien el autor desde un comienzo nos habla del E terno Retorno , del  Peso  y de la  Levedad , es prácticamente imposible entender lo que allí se expone sin leer y asimilar las historias que encontramos al pasar las páginas del texto. Para entender algunas ideas es necesario dar a conocer a los mismos personajes que nacen de ellas. Tomás, de profesión cirujano, (y por cierto uno de los más conocidos de Praga) presenta un perfil psicológico tanto o más ambiguo que el de los otros protagonistas; es un hombre mujeriego, que constantemente cuestiona sus decisiones y sentimientos. Un día conoció a Teresa, una humilde joven que trabaja en la cantina de un pueblo alejado de la capital, ella fue su única compañía hasta el fin de sus días. Era una mujer muy pudorosa, la cual luchaba constantemente contra la vergüenza y asco que el cuerpo humano denigrado (desnudo) le transmitía.
El vivir juntos significó el comienzo de una nueva vida para ambos, para ella se presentaba la oportunidad de llegar más alto en la vida; en cambio para él se tradujo en una constante y paciente preocupación, ya que tuvo que hacerla feliz y a la vez esconder lo más posible sus infidelidades. Karenin (perra) fue la compañía fiel que Teresa esperó encontrar en Tomás. Al enterarnos de la vida sexual de Tomás conocimos a Sabina. Era una pintora con ideas y actitudes un tanto extrañas y revolucionarias para su época; la libertad fue su lema, así se explican sus “amistades eróticas”, con las cuales compartía sólo “intensos” momentos. Cuando Sabina emigró a Zurich (Suiza), enlazó amistad con un varonil y musculoso profesor, su nombre era Franz. La vida del educador circundaba entorno a su esposa e hija, a la universidad, a las ciencias y a sus experimentos e investigaciones.  Haber conocido a Sabina lo llevó a un mundo totalmente desconocido y fascinante, pero que no supo controlar.  De repente se encontró separado (solo), apasionado y derrumbado... Sabina huyó de su lado acompañada de su ligera libertad. En este libro Kundera presenta el mito del “ Eterno Retorno”  , nos dice: <<la vida que desaparece de una vez y para siempre, no regresa; es como una sombra, está muerta de ante mano>>. También hace alusión al postulado de Nietzsche: “ ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido!.
Se refiriere a que los instantes de nuestra vida se repetirán una infinidad de veces durante la eternidad. En la historia, el  Eterno Retorno  se presenta a través de los sueños de Teresa, los cuales le recuerdan su temor y recato a la desnudez. Como ya sabemos, desde pequeña se angustiaba ante el ambiente de desvergüenza que había en su casa, todo le molestaba, desde que no la dejaran cerrar la puerta del baño cuando se duchaba, hasta que su madre soltara sonoras ventosidades frente a las amigas y mostrara la placa bucal que llevaba. Aquellas imágenes de la mamá la perturbaron durante toda su existencia, haciéndose así susceptible a cualquier actitud semejante. Otro ejemplo, que también se refiere a Teresa, es la lucha que debía dar para hacerse lugar entre la poligamia de Tomás. Aunque escapó de Praga y Zurich, en busca de tranquilidad, no pudo cambiar la situación, tuvo que convivir con la tormentosa deslealtad de su esposo. También vimos que el  Eterno Retorno  se manifestó a Tomás a través de su profesión, recordemos que primero trabajó en medicina, luego limpió centros comerciales y casas particulares, y finalmente terminó siendo conductor de camiones. La salud se le volvió a presentar cuando debió inyectar a Karenin (con eutanasia) para que muriera tranquila.  En este caso él se enfrentó y superó el retorno, cosa que le costó de sobremanera a Teresa. El  Eterno Retorno  significaba para Tomás adquirir un grado más de madurez. En el libro también se dice que el  Eterno Retorno  es la carga mas  pesada , convirtiéndose nuestras vidas sólo en  levedad.
La próxima idea se refiere a la  Levedad  y al  Peso . Al comienzo Parménides afirmaba que la  Levedad  era positiva y el  Peso  negativo. Igual que Nietzsche, que decía que  peso  es terrible y la  levedad  maravillosa. Gracias a lo leído podemos negar ambas tesis, ya que la  carga pesada  nos destroza y aplasta, pero a la vez es la imagen más intensa de la plenitud de la vida. Cuanto más pesada es la carga nuestra vida será más real y verdadera. Y la  levedad  hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire a tal punto de volverse insignificante; esto ocurre porque el  peso  y la  levedad  no son una contradicción. El  peso  por sí no tiene cualidad de peso, dentro de él existe  levedad ; al igual la  levedad  no carece de peso; son estados complementarios, que se pueden transformar uno en otro. Ambos conceptos tienen un carácter progresivo, encontramos a uno que nos lleva indiscutidamente al otro, y así se puede seguir sin saber como desarmar la madeja de dudas. En el texto encontramos múltiples ejemplos de la  levedad , pero que al transcurrir la historia toman un doble valor: Vimos el terco miedo de Tomás a tomar decisiones, se amparaba en su tesis del borrador, me explico, él pensaba que la vida acontecía una sola vez y no podría compararla con vidas anteriores ni tampoco arreglar la decisión mal tomada; el hombre vive todo a la primera, ósea que nuestra vida es un boceto que no antecede a ninguna obra de arte.
De ahí vienen las largas y repetitivas reflexiones con respecto a los giros que tomaría su vida.  La mayoría de las veces Tomás se dejó llevar por las circunstancias y por el tiempo, por ejemplo, dudaba si invitar a Teresa a vivir junto él, pero fue tan largo su cuestionamiento, que antes de que se diera cuenta ella ya estaba con sus maletas frente a su puerta. La única decisión, a mi parecer, importante que él tomó fue el ir en busca de Teresa a Praga; pero recordemos que toda la seguridad que tenía en su viaje de desde Zurich a Checoslovaquia, repentinamente se esfumó, encerrándose en la desesperación. Dentro de estos ligeros sucesos, podemos ver el gran  peso  de la resolución que cae sobre los débiles hombros del médico; transportándolo nuevamente a la  levedad . En la huida, Teresa encontraba rápida y fácil solución a sus problemas, así lo vimos cuando se fue del lado de su madre; dejó el pequeño pueblo y la cantina, y se fue a vivir al lado de Tomás. Arrancaba de las muecas de la mamá, de los baños abiertos y de los borrachos que se le insinuaban en la taberna.  Como ya mencioné también escapó de Praga; la relación que mantenía con Tomás era insostenible, no aguantaba a sus amantes, por eso lo convenció para que emigraran. Ya en Suiza la situación no varió, su esposo seguía teniendo amantes, por lo que ella decide nuevamente huir y vuelve a Checoslovaquia. Una vez ya establecidos en Praga, Teresa vuelve a tener los mismos problemas con su cónyuge. Escapa junto a Tomás (por última vez), pero en esta ocasión al campo, donde prácticamente no habían habitantes, asegurándose así la monogamia de su pareja.
La huida en sí representaba una insignificante libertad, que reconocía el peso de las situaciones pasadas; pero que al mismo tiempo, la vida junto a la desnudez de su madre y la poligamia de tomas se volvía leve y su personalidad se aplastaba contra la tierra. Franz siente una enorme atracción hacia el vacío de una antigua catedral gótica, para él, el vacío representa la felicidad y la comodidad de tener fuera de su existencia todo lo que le disgustaba, era andar por la vida sin ataduras ni preocupaciones; ese mundo irreal que lo llevaba a la fraternidad, a la justicia y a la igualdad, sólo lo compartía con Sabina.  Esta Gran Marcha era un camino leve que defendía sus íntimos deseos políticos, pero que al mismo tiempo le pedía soportar el Kitsch que cobijaba.  Para la artista la  Levedad  se enfoca principalmente en sus traiciones; a su lado tuvo a muchos hombres que en realidad la amaban y respetaban, por ejemplo Franz, pero para ella era aún más importante su independencia.  La compañía constante de un hombre era sinónimo de sometimiento, un estilo de vida que ella no estaba dispuesta a experimentar; porque sabía del enorme peso que caería sobre su tenue ser. El  Peso,  también fue vivido por los personajes... Para Tomás fue sofocante su sentimiento de compasión, no podía mantenerse sereno ante el sufrimiento de Teresa, vivía con ella el dolor que sentía al enterarse de la existencia de Sabina y de sus otras amantes; incluso no era capaz de enojarse con ella sino que la quería aún más. La compasión enceguecía sus ojos, no veía con claridad su mundo sexual, llegando a recurrir al alcohol para poder atenuar, en algún grado, su padecimiento. En un momento de la historia, el vértigo se adueña de Teresa; como ya sabíamos su objetivo era llegar “más alto”, pero cuando llegó a determinada altura, la invadió un poderoso deseo de caer en la profundidad que se abría a sus pies.  La profundidad (el “abajo”) que la atraía, era el volver a casa de su madre, sentarse junto a ella y sus amigas y soltar ventosidades, y andar por la casa semidesnuda sin cerrar la ventanas.  Aquella sensación era poderosa, llegando a desplomarse constantemente en la calle y hasta se les caían las cosas de las manos. Teresa necesitaba caer...
En la vida de Sabina el peso tomó la forma del Kitsch, era el ideal estético que aborrecía con todas sus fuerzas; el Kitsch eliminaba de su punto de vista todo lo que era esencialmente inaceptable para la humanidad, a su parecer se limitaba a lo perfecto, lo celestial. Se dio cuenta que el kitsch caía sobre sus hombros cuando se emocionaba al ver el estereotipo de familia o una casa iluminada con personas adentro. Bueno, para Franz fue distinto, el peso no era una situación sino una persona, Sabina. Cuando ella lo dejó su imagen se transformó en un ángel, que se posaba sobre él, ahogándolo en la insatisfacción. Pero ese peso, representaba la levedad de su ser.  Volviendo así al juego del péndulo que conocimos en un principio (uno nos lleva al otro). Y como idea final podría plantear la  Casualidad. Tomás pensaba en que Teresa era la personificación de la  casualidad  absoluta; ya que si su jefe (cuando trabajaba en el hospital) no hubiera tenido ciática, a él no lo hubieran destinado a visitar a un paciente en aquel alejado pueblo; justo fue a parar al hotel donde atendía Teresa;  casualmente  le sobro tiempo para visitar la cantina del establecimiento; justo estaba ella de servicio y atendió su mesa. Todas aquellas coincidencias lo hacían reflexionar, respecto a lo diferente que sería su vida si esas eventualidades no se hubieran presentado; se dio cuenta de lo casual de su amor, de lo  leve  de su amor. También vimos una escena del libro donde encontramos variadas coincidencias:  Recordemos cuando Teresa fue al estudio de Sabina en Praga; la artista se desnuda ante ella y le plantea su visión frente a la desnudez: “No hay nada de particular en los cuerpos desnudos. Son normales. Todo lo que es normal es bello.” Una vez que Teresa la escucha casualmente se traslada a su vida pasada, la vida que tenía junto a su madre, esa mujer que pensaba igual que la amante de su esposo. Luego fue el turno de ella, Sabina le ordenó que se desvistiera con las mismas palabras que Tomás lo hacía con ambas. Teresa nunca había estado desnuda frente a otra mujer, pero casualmente esta vez estaba sin complejos frente a la artista; frente al rostro de la poligamia de su pareja, el  peso  de su ser.

Milán Kundera

  • 1.
    Milán Kundera 1de Abril de 1929
  • 2.
    Érase una vez,un país situado en Europa central. Limitaba al Norte con Polonia, al Sur con Austria y Hungría, al Este con Rusia y al Oeste con Alemania. Ese país se llamaba Checoslovaquia. En ese país, más precisamente en la ciudad de Brno, nació Milán Kundera, allá por el año 1929.Hoy ese país se llama República Checa. Hoy Milán Kundera es un gran escritor contemporáneo que ha superado difíciles barreras, tanto en su vida como en su carrera profesional. Al concluir la Segunda Guerra Mundial, Kundera se afilió al partido comunista, y fue expulsado acusado de ser demasiado individualista. Fue profesor de la escuela de Estudios Cinematográficos de Praga, cargo que perdió en el año 1968, cuando Rusia invadió esta tierra. Sus obras fueron retiradas de las bibliotecas de su país y su nombre desapareció de los manuales de historia literaria. En 1975, luego de dar vueltas por Europa, estabiliza su residencia en Francia. En el año '79 fue privado de su nacionalidad por el gobierno de Checoslovaquia, como respuesta a la publicación &quot;El libro de la risa y el olvido&quot;. Ésta no fue la primera gran obra de Kundera, el libro &quot;La broma&quot; (1967) obtuvo el premio de la Unión de Escritores Checoslovacos. Fue traducido a doce idiomas, y grandes personalidades del mundo intelectual opinaron sobre sus escritos.
  • 3.
    Así lo hizoel célebre Jean Paul Sartre: &quot;La pregunta que plantea Kundera es sumamente radical: ¿Porqué deberíamos amar a las demás personas?. Sí, ¿Porqué?. Tal vez podremos responder a esta pregunta algún día, tal vez nunca. &quot;Este análisis realizó Sartre sobre &quot;La broma&quot;, pero no es la misma conclusión que muchos sustrajeron de este libro. Es un relato de amor, confusiones, infidelidades, y un personaje que se burla de la triste historia de mitad de siglo en Europa, y pretende recuperar el humor de la gente por medio de una gran premeditada broma. Sin ánimo de desmerecer ningún género literario y pidiendo disculpas si la siguiente expresión es algo vulgar, ¿Kundera tiene cierto tono Bestselleresco?. Quizás, pero hay un trasfondo inteligente y una profundidad, que a las claras, provienen de un ser muy sufrido, calmo y pensante. Un Milan Kundera que, a pesar de su difícil rol virtual, aún piensa en broma: &quot;La juventud es terrible: Es un escenario por el cual, calzados con altos coturnos y vistiendo los más diversos disfraces, los niños andan y pronuncian palabras aprendidas, que comprenden solo a medias, pero a las que se entregan con fanatismo. Y la historia es terrible porque con frecuencia se convierte en un escenario para el jovencito Nerón, un escenario para el jovencito Napoleón, un escenario para masas fanatizadas de niños, cuyas pasiones copiadas y cuyos papeles primitivos se convierten de repente en una realidad catastróficamente real. Cuando pienso en ello, se me revuelve todo mi orden de valores y siento un profundo odio hacia la juventud; y por el contrario me siento paradójicamente inclinado a perdonar a los criminales de la historia, en cuya criminalidad, de pronto, no veo otra cosa que la horrible dependencia de la inmadurez.&quot;(Fragmento de &quot;La broma&quot;)Una obra imperdible para quienes gozan, ríen y sufren con el indiscutible talento de Kundera para crear esa telaraña perfecta de ideas, hasta llegar al corazón de las cuestiones que más le interesa analizar. Luego, una vez explicada la razón de sus pensamientos, los lleva rápidamente al contexto de la vida cotidiana del amor y del sexo en sus más asquerosas y placenteras dimensiones.
  • 4.
    Otras de susgrandes novelas: &quot;La vida está en otra parte&quot;(1973), &quot;La despedida&quot;(1976), &quot;La Inmortalidad&quot;, y el tan mencionado libro de la década del '80, &quot;La insoportable levedad del ser&quot;. Este es el libro &quot;más Kundera&quot; de todos. Hay muchos celos, muchas infidelidades, la guerra y las invasiones rusas están en un segundo plano que van llegando al lector paulatinamente en el desarrollo general de la novela, hasta que finalmente es entendible el horror con el cual vivió durante tanto tiempo. Mas allá de esto es un relato dirigido al corazón del lector, pero también a su cabeza y a su sentido del humor: &quot;...Cuando yo era niño y hojeaba el Antiguo Testamento adaptado para chicos y adornado con grabados de Gustav Doré, veía ahí a Dios sobre una nube. Era un anciano, tenía ojos, nariz, una larga barba, y yo me decía que, si tenía boca, debía comer. Y si come, también tenía que tener tripas. Pero aquella idea me asustaba porque, aunque era hijo de una familia mas bien no creyente, sentía que la idea de las tripas de Dios era una blasfemia. Sin ningún tipo de preparación teológica, espontáneamente, comprendí desde niño la incompatibilidad entre la mierda y Dios, y de ahí, cuan dudosa resulta la tesis básica de la antropología cristiana según la cual el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Una de dos: o el hombre fue creado a semejanza de Dios y entonces Dios tiene tripas, o Dios no tiene tripas y entonces el hombre no se le parece. Los antiguos gnósticos lo sentían igual que yo cuando tenía cinco años. Valentín, gran maestro de la Gnosis en siglo segundo, decía para resolver este enrevesado problema que Jesús 'comía y bebía, pero no defecaba'. La mierda es un problema teológico más complejo que el mal. Dios les dio a los hombres la libertad y por eso podemos suponer que al fin y al cabo no es responsable de los crímenes humanos. Pero el único responsable de la mierda es aquel que creó al hombre...&quot; (fragmento de La insoportable levedad del ser).
  • 5.
    El último librode Kundera se llama &quot;La identidad&quot;. La mayor virtud de Kundera es alimentar con valores filosóficos de análisis esenciales, a un público que gusta de historias de amor. Kundera es compatible con Sydney Sheldon y con Francis Kafka, con Wilbur Smith y con el gran Robert Louis Stevenson. Sí, Kundera es compatible con la inteligencia y con la pasión. Se dirige al corazón del lector pero también a su cabeza, y no significa que traicione a ninguno de estos dos estilos; por el contrario, permite una integración recíproca y una apertura para sus lectores que, aunque hayan respetado su inclinación por un género, aprecian lo que ocurre en la vereda del frente.
  • 6.
    Novelas La broma 1965 La vida está en otra parte 1969 La despedida 1975 El libro de la risa y el olvido 1978 el libro de los amores ridiculos 1979 La insoportable levedad del ser 1984 La inmortalidad 1988 La lentitud 1994 La identidad 1996 La ignorancia 2000 Relatos El libro de los amores ridículos 1968 Obra poética El hombre es mi jardín 1953 Monólogos 1957-1965 Obra dramática Jacques y su amo: Homenaje a Denis Diderot en tres actos 1981 Ensayos El arte de la novela (ensayo sobre Vladislav Vančura) 1960 El arte de la novela (ensayo en siete partes) 1986 Los testamentos traicionados (ensayo en siete partes) 1992 El telón (ensayo en siete partes) 2005
  • 7.
    La insoportable levedaddel ser LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER Milan Kundera Si bien el autor desde un comienzo nos habla del E terno Retorno , del Peso y de la Levedad , es prácticamente imposible entender lo que allí se expone sin leer y asimilar las historias que encontramos al pasar las páginas del texto. Para entender algunas ideas es necesario dar a conocer a los mismos personajes que nacen de ellas. Tomás, de profesión cirujano, (y por cierto uno de los más conocidos de Praga) presenta un perfil psicológico tanto o más ambiguo que el de los otros protagonistas; es un hombre mujeriego, que constantemente cuestiona sus decisiones y sentimientos. Un día conoció a Teresa, una humilde joven que trabaja en la cantina de un pueblo alejado de la capital, ella fue su única compañía hasta el fin de sus días. Era una mujer muy pudorosa, la cual luchaba constantemente contra la vergüenza y asco que el cuerpo humano denigrado (desnudo) le transmitía.
  • 8.
    El vivir juntossignificó el comienzo de una nueva vida para ambos, para ella se presentaba la oportunidad de llegar más alto en la vida; en cambio para él se tradujo en una constante y paciente preocupación, ya que tuvo que hacerla feliz y a la vez esconder lo más posible sus infidelidades. Karenin (perra) fue la compañía fiel que Teresa esperó encontrar en Tomás. Al enterarnos de la vida sexual de Tomás conocimos a Sabina. Era una pintora con ideas y actitudes un tanto extrañas y revolucionarias para su época; la libertad fue su lema, así se explican sus “amistades eróticas”, con las cuales compartía sólo “intensos” momentos. Cuando Sabina emigró a Zurich (Suiza), enlazó amistad con un varonil y musculoso profesor, su nombre era Franz. La vida del educador circundaba entorno a su esposa e hija, a la universidad, a las ciencias y a sus experimentos e investigaciones. Haber conocido a Sabina lo llevó a un mundo totalmente desconocido y fascinante, pero que no supo controlar. De repente se encontró separado (solo), apasionado y derrumbado... Sabina huyó de su lado acompañada de su ligera libertad. En este libro Kundera presenta el mito del “ Eterno Retorno” , nos dice: <<la vida que desaparece de una vez y para siempre, no regresa; es como una sombra, está muerta de ante mano>>. También hace alusión al postulado de Nietzsche: “ ¡pensar que alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido!.
  • 9.
    Se refiriere aque los instantes de nuestra vida se repetirán una infinidad de veces durante la eternidad. En la historia, el Eterno Retorno se presenta a través de los sueños de Teresa, los cuales le recuerdan su temor y recato a la desnudez. Como ya sabemos, desde pequeña se angustiaba ante el ambiente de desvergüenza que había en su casa, todo le molestaba, desde que no la dejaran cerrar la puerta del baño cuando se duchaba, hasta que su madre soltara sonoras ventosidades frente a las amigas y mostrara la placa bucal que llevaba. Aquellas imágenes de la mamá la perturbaron durante toda su existencia, haciéndose así susceptible a cualquier actitud semejante. Otro ejemplo, que también se refiere a Teresa, es la lucha que debía dar para hacerse lugar entre la poligamia de Tomás. Aunque escapó de Praga y Zurich, en busca de tranquilidad, no pudo cambiar la situación, tuvo que convivir con la tormentosa deslealtad de su esposo. También vimos que el Eterno Retorno se manifestó a Tomás a través de su profesión, recordemos que primero trabajó en medicina, luego limpió centros comerciales y casas particulares, y finalmente terminó siendo conductor de camiones. La salud se le volvió a presentar cuando debió inyectar a Karenin (con eutanasia) para que muriera tranquila. En este caso él se enfrentó y superó el retorno, cosa que le costó de sobremanera a Teresa. El Eterno Retorno significaba para Tomás adquirir un grado más de madurez. En el libro también se dice que el Eterno Retorno es la carga mas pesada , convirtiéndose nuestras vidas sólo en levedad.
  • 10.
    La próxima idease refiere a la Levedad y al Peso . Al comienzo Parménides afirmaba que la Levedad era positiva y el Peso negativo. Igual que Nietzsche, que decía que peso es terrible y la levedad maravillosa. Gracias a lo leído podemos negar ambas tesis, ya que la carga pesada nos destroza y aplasta, pero a la vez es la imagen más intensa de la plenitud de la vida. Cuanto más pesada es la carga nuestra vida será más real y verdadera. Y la levedad hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire a tal punto de volverse insignificante; esto ocurre porque el peso y la levedad no son una contradicción. El peso por sí no tiene cualidad de peso, dentro de él existe levedad ; al igual la levedad no carece de peso; son estados complementarios, que se pueden transformar uno en otro. Ambos conceptos tienen un carácter progresivo, encontramos a uno que nos lleva indiscutidamente al otro, y así se puede seguir sin saber como desarmar la madeja de dudas. En el texto encontramos múltiples ejemplos de la levedad , pero que al transcurrir la historia toman un doble valor: Vimos el terco miedo de Tomás a tomar decisiones, se amparaba en su tesis del borrador, me explico, él pensaba que la vida acontecía una sola vez y no podría compararla con vidas anteriores ni tampoco arreglar la decisión mal tomada; el hombre vive todo a la primera, ósea que nuestra vida es un boceto que no antecede a ninguna obra de arte.
  • 11.
    De ahí vienenlas largas y repetitivas reflexiones con respecto a los giros que tomaría su vida. La mayoría de las veces Tomás se dejó llevar por las circunstancias y por el tiempo, por ejemplo, dudaba si invitar a Teresa a vivir junto él, pero fue tan largo su cuestionamiento, que antes de que se diera cuenta ella ya estaba con sus maletas frente a su puerta. La única decisión, a mi parecer, importante que él tomó fue el ir en busca de Teresa a Praga; pero recordemos que toda la seguridad que tenía en su viaje de desde Zurich a Checoslovaquia, repentinamente se esfumó, encerrándose en la desesperación. Dentro de estos ligeros sucesos, podemos ver el gran peso de la resolución que cae sobre los débiles hombros del médico; transportándolo nuevamente a la levedad . En la huida, Teresa encontraba rápida y fácil solución a sus problemas, así lo vimos cuando se fue del lado de su madre; dejó el pequeño pueblo y la cantina, y se fue a vivir al lado de Tomás. Arrancaba de las muecas de la mamá, de los baños abiertos y de los borrachos que se le insinuaban en la taberna. Como ya mencioné también escapó de Praga; la relación que mantenía con Tomás era insostenible, no aguantaba a sus amantes, por eso lo convenció para que emigraran. Ya en Suiza la situación no varió, su esposo seguía teniendo amantes, por lo que ella decide nuevamente huir y vuelve a Checoslovaquia. Una vez ya establecidos en Praga, Teresa vuelve a tener los mismos problemas con su cónyuge. Escapa junto a Tomás (por última vez), pero en esta ocasión al campo, donde prácticamente no habían habitantes, asegurándose así la monogamia de su pareja.
  • 12.
    La huida ensí representaba una insignificante libertad, que reconocía el peso de las situaciones pasadas; pero que al mismo tiempo, la vida junto a la desnudez de su madre y la poligamia de tomas se volvía leve y su personalidad se aplastaba contra la tierra. Franz siente una enorme atracción hacia el vacío de una antigua catedral gótica, para él, el vacío representa la felicidad y la comodidad de tener fuera de su existencia todo lo que le disgustaba, era andar por la vida sin ataduras ni preocupaciones; ese mundo irreal que lo llevaba a la fraternidad, a la justicia y a la igualdad, sólo lo compartía con Sabina. Esta Gran Marcha era un camino leve que defendía sus íntimos deseos políticos, pero que al mismo tiempo le pedía soportar el Kitsch que cobijaba. Para la artista la Levedad se enfoca principalmente en sus traiciones; a su lado tuvo a muchos hombres que en realidad la amaban y respetaban, por ejemplo Franz, pero para ella era aún más importante su independencia. La compañía constante de un hombre era sinónimo de sometimiento, un estilo de vida que ella no estaba dispuesta a experimentar; porque sabía del enorme peso que caería sobre su tenue ser. El Peso, también fue vivido por los personajes... Para Tomás fue sofocante su sentimiento de compasión, no podía mantenerse sereno ante el sufrimiento de Teresa, vivía con ella el dolor que sentía al enterarse de la existencia de Sabina y de sus otras amantes; incluso no era capaz de enojarse con ella sino que la quería aún más. La compasión enceguecía sus ojos, no veía con claridad su mundo sexual, llegando a recurrir al alcohol para poder atenuar, en algún grado, su padecimiento. En un momento de la historia, el vértigo se adueña de Teresa; como ya sabíamos su objetivo era llegar “más alto”, pero cuando llegó a determinada altura, la invadió un poderoso deseo de caer en la profundidad que se abría a sus pies. La profundidad (el “abajo”) que la atraía, era el volver a casa de su madre, sentarse junto a ella y sus amigas y soltar ventosidades, y andar por la casa semidesnuda sin cerrar la ventanas. Aquella sensación era poderosa, llegando a desplomarse constantemente en la calle y hasta se les caían las cosas de las manos. Teresa necesitaba caer...
  • 13.
    En la vidade Sabina el peso tomó la forma del Kitsch, era el ideal estético que aborrecía con todas sus fuerzas; el Kitsch eliminaba de su punto de vista todo lo que era esencialmente inaceptable para la humanidad, a su parecer se limitaba a lo perfecto, lo celestial. Se dio cuenta que el kitsch caía sobre sus hombros cuando se emocionaba al ver el estereotipo de familia o una casa iluminada con personas adentro. Bueno, para Franz fue distinto, el peso no era una situación sino una persona, Sabina. Cuando ella lo dejó su imagen se transformó en un ángel, que se posaba sobre él, ahogándolo en la insatisfacción. Pero ese peso, representaba la levedad de su ser. Volviendo así al juego del péndulo que conocimos en un principio (uno nos lleva al otro). Y como idea final podría plantear la Casualidad. Tomás pensaba en que Teresa era la personificación de la casualidad absoluta; ya que si su jefe (cuando trabajaba en el hospital) no hubiera tenido ciática, a él no lo hubieran destinado a visitar a un paciente en aquel alejado pueblo; justo fue a parar al hotel donde atendía Teresa; casualmente le sobro tiempo para visitar la cantina del establecimiento; justo estaba ella de servicio y atendió su mesa. Todas aquellas coincidencias lo hacían reflexionar, respecto a lo diferente que sería su vida si esas eventualidades no se hubieran presentado; se dio cuenta de lo casual de su amor, de lo leve de su amor. También vimos una escena del libro donde encontramos variadas coincidencias: Recordemos cuando Teresa fue al estudio de Sabina en Praga; la artista se desnuda ante ella y le plantea su visión frente a la desnudez: “No hay nada de particular en los cuerpos desnudos. Son normales. Todo lo que es normal es bello.” Una vez que Teresa la escucha casualmente se traslada a su vida pasada, la vida que tenía junto a su madre, esa mujer que pensaba igual que la amante de su esposo. Luego fue el turno de ella, Sabina le ordenó que se desvistiera con las mismas palabras que Tomás lo hacía con ambas. Teresa nunca había estado desnuda frente a otra mujer, pero casualmente esta vez estaba sin complejos frente a la artista; frente al rostro de la poligamia de su pareja, el peso de su ser.