Viktor Frankl desarrolló la logoterapia, la tercera escuela de psicoterapia vienesa. La logoterapia se centra en tres hechos fundamentales de la existencia humana: el deseo de dar sentido, el dar significado al sufrimiento, y la libertad del deseo. Para Frankl, el ser humano está definido por su búsqueda de sentido, y cada persona es responsable de darle sentido a su propia vida a través de elegir sus valores y responder ante las situaciones de la vida.