El minimalismo surgió a finales de los años 1960 como una tendencia arquitectónica, de diseño y artística caracterizada por la extrema simplicidad y reducción de formas a lo esencial. Se basa en el manifiesto "Menos es más" del arquitecto Ludwig Mies van der Rohe. Sus características incluyen el uso de colores puros, superficies planas, formas geométricas simples y la ausencia de ornamentación.