El Alicanto, un pájaro con alas de fuego y garras grandes, guía a los mineros a lugares donde podrían encontrar oro o plata. Sin embargo, si no encuentran nada los abandona en el desierto. El único modo de salvarse es rezarle a la Virgen. El Yastay es un guanaco protector que defiende a los otros animales del desierto de los cazadores ilegales pero permite a los necesitados cazar si dejan una ofrenda.