El Olimpo era el hogar de los dioses griegos gobernados por Zeus y Hera. Eco era una hermosa ninfa que hablaba bien y contaba historias. Ofendió sin querer a Hera, quien la castigó a solo poder repetir las palabras de otros. Más tarde, cuando Eco se encontró con Narciso en el bosque, sólo podía repetir lo que él decía, lo que ofendió a Narciso y la dejó sola. Finalmente, su voz se convirtió en un eco hueco.