El Señor dio a Don. Bosco una
mirada penetrante del mundo que le
rodeaba, especialmente del juvenil
D. Bosco sufre ante la situación y piensa
Me horrorice al contemplar cantidad de
muchachos. De doce a dieciocho años, sanos y
robustos, de ingenio despierto, que estaban allí
ociosos, roídos por los insectos y faltos en
absoluto del alimento…

Pero ¡cual fue mi asombro y mi sorpresa
cuando me dí cuenta de que muchos de ellos
salían con propósito firme de una vida mejor y
que luego volvían a ser conducidos al lugar de
castigo de donde habían salido pocos días
antes!...
¿Quién sabe si estos muchachos tuvieran fuera un
amigo que se preocupase de ellos y los atendiese
e instruyese en la religión los días festivos, quien
sabe si se mantendrían alejados de su ruina, o por
lo menos si no se reduciría el número de los que
volverían a la cárcel”.
“Entonces palpe por mi mismo que, sí los jóvenes
salidos de lugares de castigo encontraban una
mano biennechora que se preocupara de ellos,
estos jóvenes se daban a la vida honrada,
olvidaban el pasado y resultaban al fin buenos
cristianos y honrados ciudadanos”.
Desde este momento los jóvenes fueron el
sentido de mi vida. Me dolían los jóvenes, me
dolía la vida que llevaban, me dolía…

…y me sentí “ enviado de Dios” en
medio de ellos.
…intenté acecarme a ellos, pero se alejaban
desconfiados…

…no me desanimé. Comencé a subir a
buhardillas, bajas, estrechas, tristes y sucias, de
paredes ennegracidas, que servían de dormitorio,
cocina y lugar de trabajo para familias entereas.
Allí vivían con todos los inconvenientes fáciles de
imaginar…
…salí a su encuentro.
Los busque en plazas, calles y avenidas.
Busque el modo de hacerme su amigo
y los invitaba a ir a mi casa.

Esto es lo que vio D.
Bosco.
… Y nosotros
¿Qué vemos?
¿Qué
miramos?...
… y ante esto
¿qué
hacemos?...
…Al desembarcar, vió Jesús
un gran gentío,
Sintió compasión de ellos,
Pus eran como ovejas sin pastor,
y se puso a enseñarles muchas cosas.
Como se hacía tarde, los discípulos se acercaron a decirle:
El lugar está despoblado y ya es muy tarde.
Despídelos para que vayan a los caseríos
y aldeas del contorno y se compren algo de comer.
Jesús les explicó:

Dadles vosotros de comer…
…Dadles vosotros de
comer…

Mjs mirada de los jòvenes

  • 2.
    El Señor dioa Don. Bosco una mirada penetrante del mundo que le rodeaba, especialmente del juvenil
  • 3.
    D. Bosco sufreante la situación y piensa
  • 4.
    Me horrorice alcontemplar cantidad de muchachos. De doce a dieciocho años, sanos y robustos, de ingenio despierto, que estaban allí ociosos, roídos por los insectos y faltos en absoluto del alimento… Pero ¡cual fue mi asombro y mi sorpresa cuando me dí cuenta de que muchos de ellos salían con propósito firme de una vida mejor y que luego volvían a ser conducidos al lugar de castigo de donde habían salido pocos días antes!...
  • 5.
    ¿Quién sabe siestos muchachos tuvieran fuera un amigo que se preocupase de ellos y los atendiese e instruyese en la religión los días festivos, quien sabe si se mantendrían alejados de su ruina, o por lo menos si no se reduciría el número de los que volverían a la cárcel”. “Entonces palpe por mi mismo que, sí los jóvenes salidos de lugares de castigo encontraban una mano biennechora que se preocupara de ellos, estos jóvenes se daban a la vida honrada, olvidaban el pasado y resultaban al fin buenos cristianos y honrados ciudadanos”.
  • 6.
    Desde este momentolos jóvenes fueron el sentido de mi vida. Me dolían los jóvenes, me dolía la vida que llevaban, me dolía… …y me sentí “ enviado de Dios” en medio de ellos.
  • 7.
    …intenté acecarme aellos, pero se alejaban desconfiados… …no me desanimé. Comencé a subir a buhardillas, bajas, estrechas, tristes y sucias, de paredes ennegracidas, que servían de dormitorio, cocina y lugar de trabajo para familias entereas. Allí vivían con todos los inconvenientes fáciles de imaginar…
  • 8.
    …salí a suencuentro. Los busque en plazas, calles y avenidas. Busque el modo de hacerme su amigo y los invitaba a ir a mi casa. Esto es lo que vio D. Bosco.
  • 9.
    … Y nosotros ¿Quévemos? ¿Qué miramos?...
  • 11.
    … y anteesto ¿qué hacemos?...
  • 12.
    …Al desembarcar, vióJesús un gran gentío, Sintió compasión de ellos, Pus eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas. Como se hacía tarde, los discípulos se acercaron a decirle: El lugar está despoblado y ya es muy tarde. Despídelos para que vayan a los caseríos y aldeas del contorno y se compren algo de comer. Jesús les explicó: Dadles vosotros de comer…
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