El documento define la participación ciudadana como un proceso gradual mediante el cual los ciudadanos, de forma individual o colectiva, se involucran en la toma de decisiones públicas para mejorar las condiciones de vida de la sociedad. Explica que la participación ciudadana puede dividirse en tres categorías: privada, social y política. También destaca la importancia de la seguridad ciudadana y los mecanismos para garantizarla, como el trabajo conjunto del Estado, los ciudadanos y las organizaciones para promover una convivencia pacífica.