El documento detalla la evolución de la moda y vestimenta desde el siglo XIV hasta el XVI, destacando las diferencias en la indumentaria masculina y femenina. En el siglo XIV, las prendas masculinas como el jubón y las calzas eran comunes, mientras que las mujeres comenzaron a usar vestidos ajustados que resaltaban la figura. A medida que avanzaba el siglo XV, la moda se diversificó en Europa, mostrando la influencia de la corte francesa y el estilo gótico tardío, y estableciendo un estándar de vestimenta que diferenciaba claramente a hombres y mujeres.