El modelo en espiral del desarrollo de software propone un enfoque iterativo y cíclico que consta de cuatro etapas: 1) definición de objetivos, 2) evaluación y reducción de riesgos, 3) desarrollo y validación, y 4) planificación. Cada ciclo produce versiones más completas del software hasta alcanzar la versión final. El modelo se centra en la gestión de riesgos y permite iteraciones, prototipado y adaptación a lo largo del ciclo de vida del software.