La sociedad peruana durante la República Aristocrática estuvo compuesta por grupos tradicionales relacionados con el sector agropecuario. También había una clase media de profesionales y la población indígena y obrera. Los movimientos obreros buscaban mejorar las condiciones laborales mediante sindicatos y la jornada de 8 horas, mientras que los campesinos se rebelaron debido al trato como fuente de ingresos fiscales. También surgieron líderes feministas que lucharon por el voto femenino.