Este documento discute la visión patriarcal de la naturaleza y las mujeres, y cómo esta ha creado dualidades dañinas. Propone una perspectiva alternativa basada en el principio femenino de ver a la naturaleza y a los cuerpos como productivos y recíprocamente interconectados, no como recursos para explotar. También analiza cómo los movimientos como Chipko han defendido los bosques y cómo el ecofeminismo reconoce las conexiones entre la dominación de la naturaleza y de las mujeres.