El documento narra una historia en la que un niño busca averiguar cuál es el niño favorito que pintaba el pintor Bartolomé Esteban Murillo. A través de varias conversaciones con personajes y obras de Murillo, el niño descubre que el niño favorito de Murillo era Jesús, a quien pintaba con una cara muy dulce, al igual que a los ángeles. El documento también menciona que Murillo era conocido como el pintor de la Fe y que solía incluir mensajes sobre la pobreza en sus cuadros.