Los muros gaviones son estructuras independientes formadas por mallas de triple torsión y electrosoldadas, empleadas para controlar desgastes hidráulicos y estabilizar terrenos. Su fabricación requiere mano de obra especializada y el uso de piedras naturales que sean tenaces y resistentes. Este sistema presenta ventajas como un acabado similar a los gaviones tradicionales, drenaje efectivo y adaptación a deformaciones del terreno, lo que lo convierte en una opción económica y competitiva para la contención y protección contra la erosión.