El documento presenta dos propuestas para rediseñar la sección de tiburones en un museo. La primera propuesta sugiere redistribuir los elementos exhibidos para que los visitantes, especialmente los niños, puedan interactuar más de cerca con los tiburones y experimentar diferentes texturas. La segunda propuesta recomienda implementar sonidos del océano y hacer la información más dinámica usando pantallas con texto e imágenes.