Este documento discute las perspectivas negativas para el desarme en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el desarme debido a la insistencia de Estados Unidos en seguir adelante con sus programas de defensa de misiles balísticos a pesar de la oposición casi unánime. Argumenta que el verdadero objetivo de estos programas es preservar la hegemonía estadounidense en lugar de la defensa, y que esto podría provocar una nueva carrera armamentista y desestabilizar las relaciones internacionales.