Este documento describe los diferentes niveles de impacto que se deben considerar para lograr una presentación efectiva. En primer lugar, se debe trabajar en mejorar la presentación interna mediante el uso de un lenguaje positivo. En segundo lugar, es importante causar una buena primera impresión en los receptores a través de la apariencia y la forma en que se describe lo que se hace. Finalmente, se requiere dominar la mente para aprovechar las fortalezas y superar las debilidades a fin de realizar una presentación externa de calidad.