La tecnología es indispensable en la vida cotidiana y su uso se promueve en las escuelas para explorar sus ventajas y desventajas. La tecnología incentiva el aprendizaje de los estudiantes al ofrecer más recursos e interacciones que los métodos tradicionales. Sin embargo, es importante enseñar su uso ético para evitar consecuencias negativas y aprovechar sus beneficios para el desarrollo de habilidades analíticas.