Los sistemas oleohidráulicos constan de tres componentes básicos: bombas que generan la potencia hidráulica, un circuito hidráulico que transporta el aceite, y actuadores que convierten la energía hidráulica en trabajo mecánico. El aceite hidráulico se comporta de acuerdo a principios como el de Pascal y Bernoulli. Los dispositivos clave incluyen bombas para generar flujo, válvulas para controlar el flujo, y actuadores como cilindros y motores que producen movimiento.