El documento critica la respuesta del presidente Santos al escándalo de las interceptaciones ilegales de los negociadores de paz por parte de la inteligencia militar. Argumenta que Santos se ha alineado con los militares en lugar de defender a los negociadores, y que su estrategia de minimizar el escándalo no ha funcionado, ya que revela una mayor oposición a la paz en los cuarteles de lo esperado. También sugiere que el escándalo recuerda la situación en el gobierno de Betancur cuando la inteligencia militar sabotaje las negociaciones de