I SEMANA DE ADVIENTO.

         “Vamos a Esperar y Preparar”

               Dios misericordioso,
         que enviaste a tu hijo Jesucristo
       para enseñarnos a vivir plenamente
              tus designios de amor.
Danos la sabiduría para vivir misericordiosamente
             este tiempo de adviento.
     Que nuestro espíritu sea digno pesebre
   para que nazca Jesús en nuestro corazón.
Danos la alegría de anunciar la llegada de nuestro
   Salvador y contagiar a nuestros hermanos
     con la ardiente llama del Espíritu Santo;
  Él que nos revela la importancia del adviento
      y nos da la verdadera alegría de vivir.

           II SEMANA DE ADVIENTO.
         “Iluminando nuestra espera”
          De luz nueva se viste la tierra
      porque el Sol que del cielo ha venido
           en el seno feliz de la Virgen
           de su carne se ha revestido.
           El amor hizo nuevas cosas,
            el Espíritu ha descendido
        y la sombra del que es poderoso
       en la Virgen su luz ha encendido.
           Ya la tierra reclama su fruto
         y de bodas se anuncia alegría,
       el Señor que en los cielos moraba
        se hizo carne en la Virgen María.
III SEMANA DE ADVIENTO.
      “Todos somos invitados a la Fiesta”
Porque te dignas venir hasta nosotros para compartir
            nuestra condición humana…
     R/ Tú eres digno de alabanza, y te alabo.

 Porque te haces nuestro compañero de camino y
               cuidas de nosotros…
R/ Tú eres digno de reverencia, y me postro ante Ti.

  Porque Tú nos dejas tu Espíritu como fuente de
               permanente gozo…
  R/ Tú eres digno de adoración, y te adoro a Ti.
            IV SEMANA DE ADVIENTO
             “Nos nace el Salvador”
          ¡Oh verdad!, luz de mi corazón,
          que no me hablen mis tinieblas.
        Ahora mira como vuelvo a tu frente,
           abrasado de sed y anhelante.
               Que nadie me lo impida,
        beberé de tu fuente y viviré de ella.
           Que no sea yo mi propia vida.
            Viví mal cuando viví de mí.
          Fui causa de mi propia muerte.
         En ti he vuelto a vivir. Háblame tú.
                Dame conversación.

Oraciones semanales de Adviento

  • 2.
    I SEMANA DEADVIENTO. “Vamos a Esperar y Preparar” Dios misericordioso, que enviaste a tu hijo Jesucristo para enseñarnos a vivir plenamente tus designios de amor. Danos la sabiduría para vivir misericordiosamente este tiempo de adviento. Que nuestro espíritu sea digno pesebre para que nazca Jesús en nuestro corazón. Danos la alegría de anunciar la llegada de nuestro Salvador y contagiar a nuestros hermanos con la ardiente llama del Espíritu Santo; Él que nos revela la importancia del adviento y nos da la verdadera alegría de vivir. II SEMANA DE ADVIENTO. “Iluminando nuestra espera” De luz nueva se viste la tierra porque el Sol que del cielo ha venido en el seno feliz de la Virgen de su carne se ha revestido. El amor hizo nuevas cosas, el Espíritu ha descendido y la sombra del que es poderoso en la Virgen su luz ha encendido. Ya la tierra reclama su fruto y de bodas se anuncia alegría, el Señor que en los cielos moraba se hizo carne en la Virgen María.
  • 3.
    III SEMANA DEADVIENTO. “Todos somos invitados a la Fiesta” Porque te dignas venir hasta nosotros para compartir nuestra condición humana… R/ Tú eres digno de alabanza, y te alabo. Porque te haces nuestro compañero de camino y cuidas de nosotros… R/ Tú eres digno de reverencia, y me postro ante Ti. Porque Tú nos dejas tu Espíritu como fuente de permanente gozo… R/ Tú eres digno de adoración, y te adoro a Ti. IV SEMANA DE ADVIENTO “Nos nace el Salvador” ¡Oh verdad!, luz de mi corazón, que no me hablen mis tinieblas. Ahora mira como vuelvo a tu frente, abrasado de sed y anhelante. Que nadie me lo impida, beberé de tu fuente y viviré de ella. Que no sea yo mi propia vida. Viví mal cuando viví de mí. Fui causa de mi propia muerte. En ti he vuelto a vivir. Háblame tú. Dame conversación.