Este documento proporciona orientación para liturgistas sobre cómo dirigir el culto de adoración de manera efectiva. Señala que el líder debe ser un adorador maduro espiritualmente, humilde y sensible al Espíritu Santo. Debe prepararse orando y estar abierto a la guía del Espíritu durante el servicio para mantener la atención enfocada en alabar a Dios. El líder debe reconocer los cambios en el énfasis espiritual y guiar a la congregación a través de períodos de transición de manera su