El documento describe la evolución histórica de las religiones desde sus orígenes en el Paleolítico hasta las principales religiones del mundo antiguo como el Egipto, Mesopotamia, Grecia y Roma. Explica que el hombre primitivo creía en fuerzas sobrenaturales que explicaban fenómenos como la vida y la muerte y practicaba ritos para relacionarse con ellas. También señala que muchas creencias y prácticas religiosas ancestrales de pueblos indígenas se han mantenido hasta nuestros días.